Las musas de Andy Warhol

0
20

Liz Taylor. En 1964 pintó a una de las más grandes estrellas de cine, aunque Elizabeth estaba en la cúspide de su carrera luego de protagonizar Cleopatra (1963), la actriz comenzaba a sufrir problemas de salud. 

Después del retrato, Warhol y Taylor se hicieron grandes amigos, pues él la admiraba.

El pionero del pop art recolectó dos fotografías de Jackie Kennedy publicadas en la revista Life. Una de ellas es cuando quien fue primera dama de Estados Unidos aparece sonriente con uno su sombrero insignia al llegar a Dallas con su esposo. En la segunda imagen aparece Jackie consternada cuando regresó a Washington luego del asesinato de John. Ése fue el contraste dramático que utilizó Andy para la repetición de la primera dama más famosa y admirada del mundo.


Marilyn Monroe. La foto que utilizó el artista es de un póster de la película Niagara (1962), protagonizada por la starlet.

No fue una sola pieza la que hizo Andy de Monroe, sino repeticiones para mostrar que ésta es una sociedad donde las personas pueden consumirse como productos, en su caso, obras de arte.

El retrato de Brigitte Bardot pintado por Andy Warhol en 1974 . La obra “Brigitte Bardot”, que continúa la serie de retratos que el estadounidense hizo de iconos como Marilyn Monroe o Liz Taylor, está basada en las fotografías que Richard Avedon tomó de la actriz a finales de los años 50.

Farrah Fawcett, uno de los rostros televisivos más importantes del momento gracias a su papel como “ángel” en la mítica serie ‘Los ángeles de Charlie’. Otra celebrity más que se unió al elenco de retratos de Warhol.

En 2013, Ryan O’Neal gana la custodia del retrato de Farrah Fawcett creado por Andy Warhol en 1980, que cuelga sobre su cama en su habitación.

Grace Kelly. La actriz, y posteriormente princesa de Mónaco, Grace Kelly, fue otra de las múltiples celebridades que Warhol pintó.

Reigning Queens es una serie de retratos de serigrafía de 1985 del artista Andy Warhol del reinado de Queens. Las serigrafías se presentaron como una cartera de dieciséis; de cuatro impresiones de cada uno de los cuatro monarcas individuales.

Edie Sedgwick mientras bailaba subida en una plataforma, mostrando todo su talento de bailarina, una amiga de Andy dijo al verla “Inhala glamour y exhala glamour. La palabra glamour está acuñada para ella” . Desde ese momento Edie se convirtió en la gran musa de Warhol, la más mimada, y la más querida dentro de su factoria. Su cuerpo era todo feminidad y puro erotismo.

Durante los últimos 11 años de su vida, Andy Warhol se levantaba y se acostaba con una cámara fotográfica colgada del cuello. Su objetivo era congelar cada minuto para recordarse a sí mismo quién era y dónde estaba. Con esa misión en mente, llegó a gastar al menos un rollo por día, a veces incluso más. Fiestas de fin de año, autorretratos, encuentros con figuras como la actriz Liza Minnelli.


Con Bianca Jagger compartió largas noches en la famosa discoteca neoyorquina Studio 54 y varias sesiones de fotos.

Desde entonces se hizo amiga íntima de Warhol y propulsó su carrera como modelo y activista.

Los 80, son años de colaboración con grandes creadores de la época, y durante los cuales Warhol experimentó una suerte de vuelta a sus raíces. La repetición casi obsesiva de las imágenes se combina con la interposición de capas, que dotan a sus retratos de una sorprendente profundidad (como se puede apreciar en series como Retratos de Ingrid Bergman, de 1983).

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here